Harry ha testificado este martes por la mañana en el marco de una demanda contra el grupo MGN para explicar cómo le afectaron las historias que solían publicarse acerca suyo en los tabloides y asegurar que la prensa y el gobierno británico han tocado fondo
Este martes el príncipe Harry ha subido al estrado en el Tribunal Superior de Londres para testificar en el marco de una demanda contra el grupo editorial MGN, propietario de varios tabloides británicos. A lo largo de su declaración ha echado la vista atrás, hasta los años de juventud en los que se le consideraba el miembro rebelde de la familia real, para explicar cómo le afectaba leer acerca de sus fracasos y vicios -daba igual que fueran reales o imaginarios- en la prensa.
El duque de Sussex asegura que la imagen pública que se construyó a su alrededor sin que él lo quisiera, para presentarle o bien como “el príncipe playboy” o bien como “el fracasado que abandona los estudios”, acabó definiendo su propio compartimiento en la vida real. También ha recordado algunos de los adjetivos que le dedicaron en aquella época y que tiene grabados a fuego en la mente: tonto, tramposo, bebedor menor de edad o drogadicto irresponsable.
“Cuando era adolescente y tenía poco más de veinte años, acabé sintiendo que estaba haciendo honor a muchos de esos titulares y a los estereotipos que querían colocar sobre mí, principalmente porque pensaba que si estaban publicando esa basura sobre mí y la gente se lo creía, por qué no iba a vivir acorde a esa reputación, por así decirlo”, ha asegurado en el tribunal.
El duque de Sussex cree que los propios tabloides trataban de presionarle o provocarle para que hiciera “algo es****do” que diera pie a una buena historia y ayudara a vender muchos periódicos. También ha arremetido contra el gobierno británico para asegurar que ha tocado fondo junto a la prensa del país y, en el proceso, ha roto una norma de oro de la monarquía, que jamás se pronunciaba acerca de la política mientras su abuela Isabel II aún ocupaba el trono.
“Nuestro país es juzgado en todo el mundo por el estado de nuestra prensa y nuestro gobierno, y creo que ambos están tocando fondo. La democracia fracasa cuando la prensa no escruta al gobierno ni le exige responsabilidades, y en su lugar opta por colaborar con él para garantizar el statu quo”, ha denunciado Harry.
Harry cree que le adjudicaron el papel de ‘príncipe tonto’ cuando era joven







