Kristin Davis sabe que sus labios parecían muy artificiales en la serie ‘And just like that’

La actriz reconoce que ha usado infiltraciones con mayor o menor acierto en el pasado, pero no entiende por qué la criticaron cuando el resultado no fue demasiado natural si la culpa de ello era únicamente de sus médicos.

Cuando se anunció que finalmente la historia Carrie Bradshaw y sus amigas continuaría con una serie para HBO Max, ellas sabían muy bien lo que se avecinaba en cuanto se disipara la emoción inicial por la noticia: comentarios jocosos o directamente hirientes y debates interminables acerca de los cambios que se han producido en su físico, o la ausencia de ellos.

Las tres protagonistas originales -Kim Cattrall no apareció en la primera temporada del spinoff- son ahora mujeres que ya han cumplido los 50 y que tienen que aguantar las comparaciones, ya no con otras celebridades, sino con sus propios ‘yo’ pasados. Kristin Davis, la encargada de dar vida a Charlotte, reconoce que la presión por mantener un aspecto juvenil le llevó a recurrir a las infiltraciones en secreto.

“Es un reto recordar que no tienes por qué tener ese mismo aspecto”, ha explicado en una entrevista a The Telegraph. “Internet quiere que lo hagas, pero también quiere que no lo hagas. Es algo que presenta muchos conflictos”.

La actriz admite que no siempre ha tenido suerte con “los rellenos” en el rostro y en alguna ocasión ha tenido que disolverlos porque el resultado final no era tan natural como ella esperaba. Y sí, se está refiriendo a los labios abultados que lucía en la primera parte de ‘And just like that’ y que tanto le hicieron llorar cuando leyó las críticas en las redes sociales.

Ese es, en su opinión, un ejemplo perfecto de la ironía a la que se enfrentan las estrellas: si envejecen acorde a su edad, la culpa es suya por no cuidarse más, y si acaban luciendo un aspecto demasiado artificial, también. Nadie responsabiliza, según apunta ella, al médico o cirujano que no realiza un buen trabajo.

“A mí nadie me dijo que no se veía bien durante mucho tiempo. Pero por suerte tengo buenos amigos que sí me lo dijeron con el tiempo. Lo que pasa es que uno no se sonríe en el espejo. ¿Quién se sonríe a sí mismo en el espejo? Los locos”, admite.

Close Bitnami banner
Bitnami