Esto es lo que cuesta el lifting de una celebridad, contado por ella misma

La presentadora de televisión Catt Sadler ha documentado el proceso para someterse a un lifting de cara y cuello y una blefaroplastia con el objetivo de compartir los detalles sobre los que casi nadie se atreve a hablar

Si ya es raro encontrar a una celebridad dispuesta a admitir que ha recurrido al bisturí -aunque las Kardashian están normalizándolo a pasos agigantados-, resulta casi imposible que desvele además cuánto le ha costado. Pero Catt Sadler no ha tenido ningún reparo en hacerlo.

Aunque puede que algunos la recuerden como la presentadora que hace unos años renunció a su trabajo en la cadena E! News tras descubrir que su compañero cobraba el doble que ella, esta celebridad de 48 años apenas es conocida fuera de los Estados Unidos. Sin embargo, estos últimos días ha acaparado titulares tras hacer público que se ha sometido a un lifting de cara y cuello y una blefaroplastia. La gran novedad es que ella ha ido narrando todo el proceso con pelos y señales a través de sus redes sociales y de un servicio de suscripción llamado Scriber.

Catt también ha concedido una entrevista a la revista Glamour en la que explica que el coste habitual de una intervención como la suya puede variar de los 30.000 a los 40.000 dólares, aunque no tiene problema en admitir que obtuvo un “descuento importante” a cambio de la publicidad que le está dando a su cirujano.

“Es una inversión considerable en la vida. Es como un coche o el pago inicial de una casa. Mi médico sólo me hizo la consulta, pero he oído que las tres operaciones que me hice pueden costar seis cifras”, ha asegurado.

“Aun así, tuve que pensar si podía permitírmelo, incluso con el descuento. Uno de mis hijos va a ir a la universidad. Soy una madre soltera, independiente y trabajadora. Tengo mi propio negocio. Así que no es que la operación fuera una nimiedad para mí, ni mucho menos”.

Catt ha compartido otros detalles prácticos, como por ejemplo que la primera semana fue muy dolorosa incluso con la ayuda de los calmantes y que sólo podía consumir líquidos. Además, ha recalcado que no verá el resultado final hasta dentro de al menos seis meses, “cuando los nervios que se vuelven a unir y los músculos se fortalezcan”.

Otro punto que ha querido dejar claro para quienes estén plantéandose seguir su ejemplo es que este tipo de operaciones puede provocar que los pacientes se depriman tras la retirada de los vendajes porque se miran al espejo y son incapaces de reconocerse. “Así que hay un sentimiento de ansiedad, un ligero sentimiento de depresión. Y creo que lo he experimentado un poco. No es un momento edificante, digámoslo así”.

Close Bitnami banner
Bitnami