La directora de I’m Chevy Chase, and You’re Not admitió que al principio le preocupaba acercarse al actor de 82 años debido a su reputación de ser difícil y abrasivo, pero fue fácil después de que él fuera inmediatamente grosero con ella.
Chevy Chase es la celebridad más grosera que Marina Zenovich haya entrevistado jamás.
La directora de I’m Chevy Chase, and You’re Not admitió que al principio le preocupaba acercarse al actor de 82 años debido a su reputación de ser difícil y abrasivo, pero fue fácil después de que él fuera inmediatamente grosero con ella.
Cuando Zenovich le dijo a Chevy: “Solo intento entenderte”, él respondió: “No te va a ser fácil. No eres lo suficientemente inteligente”.
Le dijo a Variety: “Nunca había dado una entrevista en la que alguien fuera tan grosero conmigo. Pero estaba muy preocupada al ir a esa primera entrevista con él, pensando que le iba a decir algo como: ‘Todos piensan que eres un imbécil’. Pensé que si lo hacía, me echaría de su casa. Así que en cuanto me dijo eso, tuve una forma de entrar”.
Chevy tuvo disputas en el set con Terry Sweeney de SNL y todo el elenco de la comedia de NBC Community y Zenovich quería “averiguar quién era el verdadero” Chevy.
Dijo: “Quería descubrir quién era la verdadera persona detrás del hombre conflictivo, reservado y algo frágil que vemos en cámara. ¿Qué se escondía tras su bravuconería de superestrella, ligeramente intimidante? ¿Había algo de autoconciencia? Tras haber entrevistado extensamente a Chevy, debo decir que sí, todo está ahí, y también mucho dolor y angustia”.
Sweeney, quien hizo historia como el primer miembro del elenco de Saturday Night Live que se declaró gay, se peleó con Chase después de que este le propusiera a Sweeney aparecer en un sketch de SNL burlándose de la epidemia del SIDA.
El incidente se retoma en el documental y Sweeney declaró a The Hollywood Reporter: “…¡¡¡Solo se está haciendo pasar por el imbécil que es!!! Todo esto lo afecta terriblemente, y con razón. ¡Uf!… pobre chico destrozado… ¡¡ …”.
Chevy Chase es la celebridad más grosera que Marina Zenovich haya entrevistado jamás







