El actor de 86 años ha cosechado un enorme éxito en el teatro y el cine, pero nunca imaginó aparecer en películas de gran presupuesto de Hollywood.
Sir Ian McKellen jamás imaginó convertirse en una estrella de cine.
El actor de 86 años ha cosechado un enorme éxito en el teatro y el cine, pero nunca imaginó aparecer en películas de gran presupuesto de Hollywood.
Según declaró al periódico Los Angeles Times: “Cuando pensaba en ser actor, quería estar sobre un escenario”.
Los padres de McKellen, de hecho, le desanimaron a ir al cine durante su juventud.
Bromeó diciendo: “Mis padres me dieron la impresión de que los cines eran lugares peligrosos. Los llamaban nidos de pulgas porque allí se contraían enfermedades”.
El veterano actor ha recibido numerosos galardones a lo largo de su carrera, entre ellos un premio Tony y seis premios Laurence Olivier. Sin embargo, admite estar sorprendido por el impacto de la franquicia X-Men y la trilogía de El Señor de los Anillos.
Comentó: “Ya era conocido. Había actuado en Broadway, en el West End, había recorrido el mundo. Pero nada se compara con la fama que trae el cine”.
Mientras tanto, Joe Stephenson, director del documental McKellen: Playing The Part, describió previamente al actor como “una persona bastante tímida”.
El cineasta explicó que existe una marcada diferencia entre la personalidad extrovertida del actor en el escenario y su yo más reservado en la vida real.
En declaraciones exclusivas a BANG Showbiz, Joe explicó: “Es una persona muy amable y bastante tímida, la verdad. Lo cual es bastante extraño, una yuxtaposición, la verdad, con lo franco que es sobre las cosas, lo valiente que es y lo gran artista que es. En realidad es una persona bastante tímida. Lo que me sorprende de él es que no está tan seguro de sí mismo como yo pensaba. Tenía la idea de que la edad era algo importante, que al llegar a cierta edad uno debe estar seguro de sí mismo y saberlo todo. Él no lo está, y entonces pienso que quizás nadie lo sabe realmente”.
Joe afirmó que McKellen aborda muchas de sus apariciones públicas como si fueran una actuación teatral, lo que significa que no permite que otras personas se acerquen demasiado a él.
Dijo: “Creo que si fuera alguien que no conoce quien le hiciera las preguntas, esa barrera se levantaría y no creo que fuera realmente posible superarla”.
Sir Ian McKellen jamás imaginó convertirse en una estrella de cine






