La modelo de 33 años fue diagnosticada con diabetes tipo 1 cuando tenía solo ocho años y controla su enfermedad con una bomba de insulina, por lo que siempre ha estado muy interesada en ayudar a reducir el ‘estigma’ que rodea a su enfermedad.
Lila Moss recibe numerosos mensajes sobre la diabetes que le cambian la vida.
La modelo de 33 años fue diagnosticada con diabetes tipo 1 cuando tenía solo ocho años y controla su enfermedad con una bomba de insulina, por lo que siempre ha estado muy interesada en ayudar a reducir el “estigma” que rodea a su enfermedad y siempre se emociona cuando la gente se pone en contacto con ella para hablar de sus experiencias.
En declaraciones a WWD, dijo: “Gran parte de mi trabajo consiste en resaltar la importancia de la concienciación y de tener confianza en uno mismo al tener diabetes, sin que exista estigma alguno a su alrededor. A veces estoy haciendo mis cosas, abro un mensaje y es como si me cambiara la vida. Obviamente, no puedes responder a todos, pero al hacerlo, creo que es como esa voz general que dice: ‘Estoy aquí y estamos pasando por esto juntos, respira hondo y exhala'”.
Lila ha prestado su voz a un cuento para dormir en la plataforma de mindfulness Calm, como parte de una colaboración con la marca de bombas de insulina Omnipod. El cuento forma parte de un conjunto de recursos de mindfulness personalizados llamado The Mind in Range Collection.
Sobre su participación, dijo: “Soy alguien que puede aportar perspectiva. La calma ha sido una parte muy importante de mi vida. Hay un libro en particular que se llama The Gratitude One de Tamara Levitt, y lo escucho mucho cuando estoy en el avión o cuando intento dormirme. Me encanta su voz. Y, obviamente, ser una voz para tantos niños e incluso adultos. La diabetes puede ser muy intensa, ocupa mucho espacio mental y lo absorbe todo, así que tener algo que puedas escuchar en cualquier momento del día y que te brinde un momento de tranquilidad para relajarte y sentirte comprendido y escuchado es, sin duda, muy importante”.
En lo que respecta a su propia práctica de atención plena, Lila dedica tiempo a los ejercicios de respiración.
Ella dijo: “Si no tienes acceso a un teléfono o auriculares o cualquier otra cosa, y estás sentada sola, y estás con mucha gente, respiro profundamente cuatro y seis veces. Me gusta escuchar los ruidos a mi alrededor. Siento que eso puede ayudar mucho. Me gusta estar muy presente y, además, pensar en todas las demás personas que están pasando por lo mismo que yo, y en todo el cariño que he recibido de mi red de apoyo, o incluso de cualquier persona que haya conocido. Y si tienen acceso a auriculares, escuchen la historia de gratitud de Tamara Levitt”.
Lila Moss recibe numerosos mensajes sobre la diabetes que le cambian la vida







