El astro de Hollywood ha sido visto en las calles de Los Ángeles con una escayola
El actor Arnold Schwarzenegger, de 76 años, no se ha pronunciado todavía sobre los entresijos de su último paso por el quirófano, que al parecer se produjo el pasado jueves en Los Ángeles. Ha sido el medio TMZ el que ha sacado a relucir ahora los problemas físicos que arrastraba el veterano intérprete desde hacía meses, contratiempos que le llevaron finalmente a operarse del codo derecho para solventar un nervio dañado.
El astro de Hollywood no ha querido hacer declaraciones al respecto, pero ha sido avistado por los fotógrafos paseando por la ciudad y luciendo una escayola en la zona afectada. Curiosamente, esa misma semana, el protagonista de títulos como ‘Terminator’ o ‘Los mercenarios’ se sinceraba públicamente sobre el calvario que vivió hace ya cinco años, a cuenta de una operación de corazón que casi le cuesta la vida y que desembocó en un largo y tedioso proceso de rehabilitación.
A través de su canal de YouTube ‘Arnold’s Pump Club’, en el que ofrece útiles consejos a aquellos que -al igual que él en sus años de juventud- quieren destacarse en el duro mundo del culturismo, el intérprete austríaco reflexionó sobre el miedo que le invadió cuando sus médicos le comunicaron que la intervención quirúrgica, que en principio no iba a ser invasiva, no había salido según lo previsto y derivó en un procedimiento mucho más complejo y arriesgado.
“Me desperté de repente y el doctor estaba frente a mí. Y me dijo: ‘Lo siento mucho, aunque habíamos planeado una operación no invasiva… Cometimos un error y atravesamos el muro del corazón. Hubo una hemorragia interna y tuvimos que abrirte en canal para salvarte la vida’. Estuve en medio de un gran desastre”, comentaba visiblemente afligido sobre la “tercera operación de corazón” a la que ha tenido que someterse hasta ahora. “Estuve muy asustado”, señalaba.
Su recuperación no fue en absoluto llevadera, hasta el punto de que Schwarzenegger tuvo que recurrir a sus mejores amigos para que le insuflaran ánimos y le ayudaran a navegar por los momentos más difíciles. “Llamé a mis amigos y les dije: ‘Chicos, tenéis que encenderme. Tenéis que contar los pasos que voy dando’. Y eso es lo que hacíamos, todos los días. Todo el mundo venía al hospital y me decía: ‘Vamos, Arnold, ¡es hora de levantarse!”, explicaba.
Arnold Schwarzenegger vuelve a pasar por el quirófano para solventar una lesión de codo







