La actriz de 36 años nació y se crió en la Ciudad de México, y admite que se sentía insegura con su inglés durante su juventud.
Eiza González solía sentirse “muy cohibida” por su nivel de inglés.
La actriz de 36 años nació y se crió en la Ciudad de México, y admite que se sentía insegura con su inglés durante su juventud.
La estrella de cine declaró a la revista Women’s Health: “Estaba aterrada cuando entré en la industria con Baby Driver de 2017 porque me sentía muy cohibida por el hecho de que el inglés no fuera mi lengua materna. Sentía que nunca iba a tener la naturalidad necesaria. Es como cuando hablas tu idioma, reaccionas en tu idioma, y tener que fingir eso porque no estás en tu lengua materna es algo que la gente a veces da por sentado. La preparación y la disciplina son lo que realmente marca la diferencia”.
Eiza, quien también ha hablado abiertamente sobre sus problemas con la dismorfia corporal, reveló que le han diagnosticado endometriosis, adenomiosis y síndrome de ovario poliquístico.
La estrella dijo: “Es la historia de siempre que se escucha una y otra vez de las mujeres. Es el ‘Oh, esto es normal. Esto es parte de tu ciclo. Esto es parte de tus cólicos. Oh, este dolor es normal. Oh, este nivel de sangrado es normal. Oh, estos cambios de humor son normales. Este aumento de peso es normal’. Y son décadas de eso”.
Eiza finalmente se vio obligada a tomar medidas tras años de preguntas sin respuesta sobre su salud.
Ella dijo: “Llegó un punto en el que el cuerpo finalmente se resquebraja, y lamentablemente, ese fue mi caso. Cuando cumplí 30, me volví muy constante. Empecé a hacerme chequeos anuales, casi religiosamente, con resonancias magnéticas para controlar lo que le pasaba a mi cuerpo”.
Eiza también habló abiertamente sobre su larga lucha con la imagen corporal, que remonta a la pérdida de su padre cuando tenía 12 años.
Ella dijo: “Durante tanto tiempo reprimí mis sentimientos comiendo, que mi cuerpo se convirtió en una armadura”.
La estrella de cine añadió que ahora se siente liberada de las presiones que antes la hacían sentir avergonzada de su cuerpo.
Indicó: “He tenido celulitis desde que era muy joven. Tengo predisposición genética a ella, y recuerdo que me daba pánico mostrarla, y ahora pienso: ‘¿A quién le importa?'”.
Eiza González solía sentirse ‘muy cohibida’ por su nivel de inglés






