El exdeportista de 46 años ha hablado abiertamente sobre su proceso de sobriedad, revelando que se está beneficiando de estar ‘informado’.
Lamar Odom está “completamente sobrio”.
El exdeportista de 46 años ha hablado abiertamente sobre su proceso de sobriedad, revelando que se está beneficiando de estar “informado”.
Le dijo a Page Six Radio: “En este momento estoy completamente sobrio; ni siquiera bebo alcohol. Me he esforzado mucho por entender mi enfermedad. La adicción es una enfermedad cerebral, igual que el cáncer o cualquier otra enfermedad. No creo que nadie desee tener cáncer”.
Lamar, quien fue arrestado y acusado de conducir bajo los efectos del alcohol en Las Vegas en enero, agregó que la educación ha sido clave para mantenerse sobrio.
Dijo: “Así que, a medida que aprendo más sobre la enfermedad, cuanto más aprendo, más fácil me resulta mantenerme sobrio”.
También explicó de qué manera se resiste a la tentación de ceder.
La exestrella de la NBA, que estuvo casada con Khloé Kardashian entre 2009 y 2016, dijo: “Si tienes una mente adictiva, lo último que quieres hacer es alimentarla con cualquier tipo de drogas”.
Lamar sufrió una sobredosis casi mortal en 2015, que lo dejó en coma durante tres días.
Sin embargo, recientemente restó importancia al papel de su exesposa en su recuperación, insistiendo en que un “milagro” le salvó la vida.
En declaraciones al programa Today, dijo: “Dios me salvó la vida. Mi Señor me salvó la vida, de verdad”.
Lamar sufrió seis infartos y doce derrames cerebrales tras su sobredosis. Pero afirmó que fue Dios, y no Khloé, quien lo ayudó a superar la situación.
Dijo: “Dios me cuidó más que nadie. Lo que superé es como un milagro médico”.
La relación de la pareja fue revisitada en el documental de Netflix, Untold: The Death and Life of Lamar Odom, en el que Khloé habló abiertamente sobre las dificultades por las que pasó Lamar.
Ella dijo: “La acumulación de drogas iba empeorando cada vez más. Hubo muchas veces en que Lamar se escapaba durante 12 horas o dos días de rehabilitación. Se daba un atracón de drogas y nadie podía encontrarlo. Lo buscaba en callejones o en moteles. Llevaba recortes de papel de aluminio o cucharas, consumía cocaína y dejaba todo por todas partes. Recuerdo que tenía que ir a las habitaciones de hotel a limpiar lo que ensuciaba”.
Lamar Odom está ‘completamente sobrio’







