La cantante de Toxic, de 44 años, es madre de Sean Preston, de 20 años, y Jayden James, de 19, fruto de su matrimonio con su exmarido Kevin Federline. Sin embargo, aún desea volver a ser madre.
Britney Spears aún “espera” poder tener otro bebé cuatro años después de sufrir una devastadora pérdida gestacional.
La cantante de Toxic, de 44 años, es madre de Sean Preston, de 20 años, y Jayden James, de 19, fruto de su matrimonio con su exmarido Kevin Federline. Sin embargo, sus hijos se mudaron a Hawái para vivir con su padre, y ella se distanció de ellos durante un largo periodo.
En 2022, poco después de casarse con Sam Asghari, quedó embarazada, pero la pareja posteriormente perdió al bebé. No obstante, Britney aún conserva el sueño de volver a ser madre.
En una publicación en Instagram, Britney celebró el Día del Padre en Estados Unidos compartiendo un video de ella sosteniendo una guitarra y escribiendo: “Es un día emotivo para mí, las guitarras me recuerdan a bebés extraterrestres, cuerdas tan suaves, se dice que la música es el lenguaje de los ángeles. Compré este en México con la esperanza de poder tener otro bebé algún día”.
En 2022, Britney confirmó su embarazo tras casarse con Sam, pero un mes después la pareja admitió con tristeza que habían perdido al bebé.
En un comunicado, explicaron: “Con profunda tristeza anunciamos que hemos perdido a nuestro bebé milagro durante las primeras semanas de gestación. Este es un momento devastador para cualquier padre. Quizás debimos esperar para anunciarlo hasta que estuviera más avanzado, pero estábamos demasiado emocionados por compartir la buena noticia. Nuestro amor mutuo es nuestra fuerza. Seguiremos intentando ampliar nuestra hermosa familia. Agradecemos todo su apoyo. Les pedimos amablemente que respeten nuestra privacidad durante este difícil momento”.
La pareja se separó un año después y posteriormente se divorció.
Britney ha tenido una relación difícil con sus dos hijos a lo largo de los años, pero se dice que se reconciliaron después de su arresto por conducir bajo los efectos del alcohol en marzo y que ayudaron a convencerla para que aceptara acudir a rehabilitación.
Una fuente declaró anteriormente a la columna PageSix del New York Post: “Son los únicos a quienes escucha, y fueron tan cariñosos, tan amables, pero también tan firmes… Fue como: ‘Mamá, tienes que ir a rehabilitación si quieres que volvamos a visitarte’, y ese era todo el incentivo que necesitaba. Ella quiere tener una relación con ellos, la cual se habría visto comprometida si no hubiera ido. Así que tomó la decisión correcta y dicen que parece contenta con ello”.
Britney ingresó en una clínica de rehabilitación en abril y posteriormente se declaró culpable de conducción temeraria en relación con el incidente por conducir bajo los efectos del alcohol. Como parte del acuerdo con la fiscalía, fue sentenciada a 12 meses de libertad condicional y un día de cárcel.
Britney Spears aún ‘espera’ poder tener otro bebé







