La estrella de American Horror Story se casó con Cody John en una ceremonia al aire libre en Idaho el 25 de julio y ahora ha hablado sobre cómo se preparó para el gran día, revelando que se sometió a tratamientos con la esteticista de famosos, Sarah Ford, en Los Ángeles.
Emma Roberts preparó su piel para el día de su boda con unos tratamientos faciales “increíbles”.
La estrella de American Horror Story, de 35 años, se casó con Cody John en una ceremonia al aire libre en Idaho el 25 de julio y ahora ha hablado sobre cómo se preparó para el gran día, revelando que se sometió a tratamientos con la esteticista de famosos, Sarah Ford, en Los Ángeles.
En declaraciones a Vogue, comentó: “Creo que todo empieza con la preparación de la piel, algo que hice con la increíble Sarah Ford en Los Ángeles. ¡Ella te da un brillo espectacular!”.
Emma también se puso en forma y tonificó su figura tomando clases con Katy Schuele Scanlan de The Sculpt Society. Para el gran día, Emma contó con la maquilladora Kate Synnott, quien la hizo sentir como la “versión más bella” de sí misma, y la estilista Nikki Lee. Además, la actriz trabajó con su mentora espiritual Christina Rice para asegurarse de estar mentalmente preparada para el gran día.
Añadió: “Lo que ocurre en el interior es tan importante para mí como el aspecto físico”.
Emma caminó hacia el altar con un vestido de Monique Lhuillier hecho a medida. El atuendo, de color blanco roto, fue confeccionado con gasa con efecto de tinte de té, y luego se cambió a un conjunto de dos piezas de una colección de archivo que constaba de un corpiño de encaje negro y una falda de organza de seda hasta la rodilla.
Al hablar de su primer vestido, cuya confección le llevó nueve meses y un total de alrededor de 1000 horas, declaró a la publicación: “No quería un vestido blanco tradicional, sino más bien un blanco antiguo, casi teñido de té. Les dije que quería parecer un fantasma en las fotos. Monique diseñó el vestido de tal manera que literalmente se siente como una segunda piel”.
Sobre su segundo look, añadió: “¡Es un corsé de encaje negro con la falda más increíble de la pasarela de 2003! Tenía muchas ganas de cambiarme a negro para la fiesta posterior y darle un toque diferente a mi estilo”.
Anteriormente, Emma habló abiertamente sobre el vestido con el que caminó hacia el altar durante una charla con Vogue.com en su última prueba, admitiendo: “Realmente no sabía lo que quería. Sabía que quería que tuviera un aire muy vintage. Me apasionan los libros antiguos y la búsqueda de tesoros, y me encanta coleccionar objetos antiguos, así que quería que eso se reflejara en el vestido”.
Emma Roberts preparó su piel para el día de su boda con unos tratamientos faciales ‘increíbles’







